Yo era gnomero. Pero me gustaban muchas aplicaciones hechas para KDE: amaroK, Kopete, Ktorrent… entonces pensé: ¿no sería más lógico usar KDE para así no tener que cargar librerías de KDE en Gnome?

Al principio, KDE me parecía un poco raro… pero en un dia me he acostumbrado, lo he puesto a mi gusto, y ahora estoy bastante contento. ¿Cómo he hecho eso de poner KDE?

sudo apt-get install kde

Fácil, ¿no? Son cerca de 500MB los que se baja, pero con mi conexión (la típica de 1 Mbps) apenas tardó 20 minutos. Instalarlo es otro ratito, pero bueno… tampoco es mucho, ¡y lo hace el apt solito! Después de estar trasteando con KDE un dia entero, me peleé con el kicker (el panel para lanzar aplicaciones) porque no conseguía configurarlo a mi gusto. Así que lo desinstalé, junto con bastantes paquetes, claro, desde synaptic en gnome. Luego, pensé: ¿no será mejor instalar kubuntu-desktop, para que esté todo más integrado? Efectivamente, ahora el firefox ya no es feucho, sino que es redondito y molón :P.

sudo apt-get install kubuntu-desktop

Esa es la línea buena. Con eso, va todo genial.

¿Qué cosas ofrece KDE que no ofrece GNOME? Bueno, dejando las grandes polémicas al margen, la verdad es que gráficamente GNOME es bastante más simple (menos configurable) que KDE. No digo que no se puedan lograr efectos geniales en GNOME, sino que en KDE, la obtención de configuraciones asombrosas está mucho más a la mano. ¡¡Hay un menú entero sobre apariencia y estilos!!

¿Me voy a quedar para siempre en KDE? Pues seguro que no, probablemente cambie a GNOME o a XFCE cuando me apetezca, o cuando necesite alguna de las cosas que me ofrece uno y que conseguir en otro es más complicado. Por ejemplo, si lo que quiero es disponer de la mayoría de los recursos de mi PC, no usaré KDE ni GNOME sino Fluxbox! Y lejos de ser malo, esto es lo más beneficioso: poder cambiar de interfaz en cada momento, según tus necesidades, y pudiendo usar las mismas aplicaciones en uno y otro lado.