Mucho hemos hablado ya de que estamos en nuestro derecho de escuchar toda la música que queramos, y de que la copia privada es algo que no solo no debería castigarse, sino que podría ser promovido, ya que comportaría un mayor enriquecimiento cultural para todos. es por eso que cuando uno se topa con iniciativas en las que esto ya está superado, porque promueven directamente la copia provada, mediante el uso de licencias alternativas al “copyright”, ya sean copyleft, creative commons, o la licencia francesa para la liberación del arte.

La iniciativa de la que hablo es