Telefónica, esa empresa que entre todos pagamos, y que gracias a su situación de monopolio hasta hace poco que aún mantiene en la práctica, quiere cobrarnos por el uso que le demos a las conexiones cutres que le pagamos.  ¿Y en qué se basan? Pues en que enviar voz o videos, en archivos grandes, es mucho más pesado para la red. Eso dice Julio Linares, jefe de estrategia de la compañía. Yo tengo una noticia para Julio Linares: la red no se entera de si los datos que enviamos son video, voz o texto, porque lo único que va a ver la red son bits. Unos y Ceros. Y la interpretación de estos unos y ceros la hacen elementos que escapan al ámbito de una red, de hecho haciendo uso del modelo OSI:  la red de Telefónica (o de cualquier otro) debe implementar los 4 niveles inferiores (físico, enlace, red y transporte) y en los ordenadores (o terminales) de los usuarios deben estar además de estos niveles, los superiores: sesión, presentación y aplicación.

Así que no me venga con chorradas, que el un video de 30 MB pesa lo mismo que una foto a altísima resolución guardada en BMP.

También dice que el 15% de los usuarios de banda ancha ocupan el 70% del tráfico español. ¿Y eso es problema de los usuarios?  Que yo sepa, ninguno puede usar más ancho de banda del que Telefónica (o su operador) le asigna por contrato. Así que el problema es que Telefónica (y el resto de proveedores) tienen una red que permite el acceso simultáneo sólo del 15 o 20% de sus usuarios de banda ancha. Vaya como cambian las cosas, ¿eh Julio Linares?

Mi opinión es que telefónica está viéndole los ojos al lobo, al lobo de la SGAE que propuso impuestos a las líneas ADSL, y en lugar de defender a sus usuarios, que son los que le pagan, se deja presionar por las sociedades de gestión (¿que también les pagan?). Lo que desde luego no es justo es publicitar mayor ancho de banda para atraer a más clientes (que todos sabemos para qué lo quieren usar, y estamos en nuestro derecho) y luego quejarse de que los usuarios usen lo que pagan. Si van a vendernos una moto, que la podamos usar después de comprarla, pero lo que no es aceptable es que nos vendan una moto cara y cutre y encima nos digan lo que podemos y no hacer con ella. Si esa es su opinión del negocio, quizá deban plantearse una UTE con Microsoft, que trabaja en la misma línea de cobrar por licencia de uso, pero no por el servicio ofrecido.

Por cierto, este post sirve para inaugurar la nueva categoría: indignación.