Lo primero es que voy a confesar aquí, ante todos, que me gusta ver Operación Triunfo. Me entretiene y me divierte. Tengo alma de cantante frustrado, así que no puedo evitar que me guste. Y me gusta la música, y escuchar y ver a gente cantar… lo que viene después: discos, mercados, productos… paso.

Y es ahora cuando comento que viendo las nominaciones de las últimas 2 semanas, hay una palabra que se repite. PRODUCTO. La dice un tío que se llama Hristo (como el jugador del Barcelona) y que es creativo publicitario. Y cuando a él le toca nominar, dice que tal triunfito canta bien, pero que no es un producto. Que lo que hay ahí fuera es la “industria” de la música y no la “comunidad” ni la “peña” de la música. Que lo que importa es vender y no cantar bien. Y lo dice en plan resignado, como diciendo: “lo siento chicos, es el mundo que es así de malo”, pero no esconde que él come gracias a ese mundo tan malo, y que además no hace sino alimentar a esa industria de la música con productos que serán muy vendibles, pero que como cantantes valen poco.

A mi me parece triste (y también cínico) que se presenta la realidad de una forma tan dura (cuando no tiene por qué serlo) animando a los chicos a que sean víctimas de la maquinaria devoradora de productos, sabiendo que no lo van a lograr y encima sin valorar sus méritos escénicos. Lo próximo será decirle a un feo que está nominado “porque, lo sentimos, pero con esa cara no se pude vender un solo disco”.