Está la cosa que arde con Internet Explorer 7. Tanto que voy a hablar de él sin haberlo probado: no puedo, no existe versión para Linux, y yo no uso Windows (:P). Lo que voy a comentar va en el sentido de cómo el Software Propietario, y especialmente algún Software Propietario en concreto, abusa de los usuarios, privándoles de su libertad… haciendo lo que les da la gana.
Resulta que hay por ahí noticias de que Internet Explorer 7, una aplicación separada del Sistema Operativo, se dedica a comprobar la autenticidad del Windows sobre el que está instalado (valiente estupidez, claro que es auténtico) … vamos, que comprueba si tu Windows es ‘legítimo’ o no. Es decir, comprueba tu número de serie, y si le parece, te deja usar Internet Explorer. Como dicen en otros blogs, ¿hasta qué punto es legal esto? Vale que en Microsoft quieran saber hasta qué número de pie calzan los usuarios genuinos [¿ingenuos?] y los usuarios no genuinos, pero Internet Explorer no debería hacer eso. O mejor dicho, el Sistema Operativo no debe ser tan permeable, y permitir que una aplicación externa consulte ese tipo de cosas.
Además de un problema de legitimidad para investigar datos que no les importan (aunque sí les importan) es un problema de seguridad, ya que el Sistema Operativo es accesible por una aplicación externa hasta ese punto (ya decía yo que no me tragaba que fuesen a dejar IE7 separado del Sistema Operativo). Ahora yo, hacker, me dedico a crear una aplicación que me diga exactamente quién tiene un Windows Genuino y quien no. Y nos lo vamos a pasar bien todos. O mejor aún, para qué usar una aplicación externa si Internet Explorer 7 ya lo consulta, sólo tengo que aprovecharme de alguna de sus vulnerabilidades. Porque, aunque se empeñen en desmentirlas, esas vulnerabilidades existen. Y si no, atentos a la explicación de por qué dicen que la que se descubrió en 24h tras la salida de IE7 no lo es (via Bitelia):
El ‘parlante’ de turno declaró que la notificación era técnicamente imprecisa y que el bug reportado no se correspondía con el navegador.
Pero… el bug está en ‘Outlook Espress’, el cliente de correo que incluye el paquete del Internet Explorer; ahora, todo el resto es cierto, por lo que el agujero no es del navegador, pero le afecta

