A ver si consigo terminar sin calentarme demasiado. Si no lo consigo, no me lo tengáis en cuenta. Si lo consigo, dadme palmaditas en la espalda, que los que me conocen saben cuánto me cuesta no indignarme.  Para empezar a hacer méritos, os voy a decir el Título que he desechado: “Bisbal es tonto

Resulta que David Bisbal, ese almeriense entrañable que desde que se convirtió en estrella mundial del pop latino solo viene a España para promocionar discos, está en España promocionando (repito: si no, no estaría) Premonición, su último álbum. Este chaval tiene ya dinero para aburrirse él, la Tablada y sus posibles descendientes. Es más, su dinero, bien invertido puede durar para generaciones y generaciones. Pero se ve que al chaval le gustaría ser el más rico del cementerio, como ha sido Elvis y ahora es Kurt Kobain. El caso de estos cantantes es el siguiente, ellos cantaron, ganaron dinero, murieron, y siguieron ganando dinero. ¿¡Pero como va una persona a ganar dinero si está muerta! ¡Como uno se enriquece sin trabajar?! Pues el truco son los derechos de autor. Yo compongo una canción, y como yo he tenido la inspiración, esa canción es de mi propiedad, intelectual.

Hasta aquí, podemos discutir muchísimo, sobre si tiene sentido o no ser propietario de ideas, pero la cuestión es… muerto el intelecto, muerta la propiedad, ¿no? Pues no, en Europa un autor muerto (en este caso, sus herederos) puede seguir cobrando por los derechos autor durante CINCUENTA AÑOS. ¡Ay si los especuladores del ladrillo se hubiesen enterado! En lugar de hipotecarse uno para comprar un piso, se hipotecaría uno para comprar un cd.

¿Y qué pinta Bisbal en todo esto? Pues que ya que estaba en España promocionando y tenía que ir a Alemania (allí también tiene éxito, espero que relativo) dijo: “Me paso por Bruselas, y les digo a los diputados Europeos un par de cositas”. De hecho no habló con un diputado cualquiera, sino con el Presidente del Parlamento: Josep Borrell. ¿Y qué le dijo? Pues que hay que proteger a los autores, aumentando la vigencia de los derechos de autor a NOVENTA Y CINCO años después de su muerte, como hacen los americanos.

Y digo yo, Bisbal, hijo mío, ¿cómo te protege a ti el dinero que ganes después de muerto? Ese dinero no es para tí, tonto, es para otros. ¿No te das cuenta de que te manipulan? ¿No te das cuenta de que lo que quieren los otros es seguir participando de los beneficios que puedan dar tus obras después de que te mueras? Tu no vas a ver ni un Euro. Y tus herederos, lo que vean, será la mitad de lo que verán los que manejan el mercado.

Y a los que manejan el cotarro les digo, hijos ** ****, ¿cómo tenéis la poca vergüenza de ir a soltar el rollo lastimoso con un rey midas? ¿cómo vais a convencer a nadie de que realmente la música se muere si lleváis a un tío que tiene dinero a montones? Ah, que también puede ser que los diputados ya estén medio convencidos, y si no “poderoso caballero…” [el que dijo esto lleva muerto más de 100 años, así que me sale gratis]