Sí amigos, mi ordenador ha pasado a mejor vida. Se tenía merecido el descanso, después de años de servicio 24/7, pero ya podría haberse estropeado después de los exámenes y no ahora, que aún no tengo hecho el trabajo de tratamiento digital de imágenes.

Os comento cómo ocurrió todo:

Mi reliquia siempre ha tenido un problemilla de corriente inducida desde la fuente de alimentación hasta la placa (lo sé porque los altavoces me reproducían esta corriente con un característico ruidillo) que nunca me había preocupado (mal por mí). La cuestión es que al conectar mi lápiz USB el jueves, el cortocircuito petó. Ya no era una corrientilla, sino una señora doña corrientes que ha frito la fuente y la placa.

Así que ahora me he quedado compuesto y sin ordenador, teniendo mil cosas que hacer de las que ya he redirigido algunas a otras personas, al menos hasta que me haga con un nuevo bicho. Pero esa es la putada, el hecho de tener que comprarme otro bicho implica cancelar proyectos: los regalos que estaba imaginando hacer estas navidades y el viaje a inglaterra que me iba a dar después de los exámenes, para ver a un amigo que está allí de erasmus. El viaje era algo que quería hacer y que me iba a costar pagar, ahora ya es imposible.

Estoy un poco decepcionado, pero mirándolo por el lado positivo, ahora sí voy a poder tener un PC Windows Vista Capable. Aunque no piense usar esa cosa. Por otro lado soy todo dudas, ya que no se qué voy a comprar. Os comento las opciones:

  • Comprar las piezas para montar un PC de sobremesa:
    • Me gastaría unos 350 € (que podría pagar yo quitándome de muchas cosas)
    • Aprovecharía mis componentes antiguos: discos duros, grabadoras, tarjeta de televisión y gráfica con salida de TV (si es que no se han frito en el percance)
    • Tendría mi cacharro fijo en casa.
  • Comprar un portátil pequeñito, de menos de 15″:
    • Me gastaría más dinero, al menos 600 € (y tendría que recurrir a una subvención paterna)
    • Solución de movilidad
    • Cuando estuviera en casa, lo conectaría al monitor y al teclado, pudiendo desmontar el tinglao rápidamente para estudiar.
    • Cuando dispusiera del tiempo y el dinero necesarios, reconvertiría los componentes de mi reliquia en un MediaCenter para mis padres (y así les devuelvo la subvención), y así tendríamos TDT en toda la casa además de poder ver todo lo que me descargue de Internet directamente en la pantalla de la tele.

¿Qué pensáis? ¿Merece la pena hacer la inversión en el portátil? ¿O me quedo con lo que tenía, una torre grande al lado de mi cama sin posibilidad de traslado?