Resulta que cada vez somos más los que tenemos ordenador portátil. Y para usar un portátil, siempre es interesante disponer de autonomía energética. De no tener que estar enchufados al cable para poder hacer nuestras tareas. Después de todo, para eso traen baterías, ¿no?

Pues bien, hoy me he dado cuenta de que las baterías duran lo que duran según el sistema operativo. Ya había leido algo sobre esto en Lo de Menos, pero cuando uno lo comprueba en sus propias carnes es cuando se da cuenta de a qué distancia se encuentran Linux y Windows en cuanto a calidad y eficiencia.

Aquí está la prueba: hoy he sacado el portátil de mi casa, para llevarlo a casa de un amigo. Intento conectarme a su wifi, pero me da algunos problemas. Desconfiado que soy, pienso: “a ver si es que Ubuntu no funciona bien con las redes con WEP”. Inicio Windows y compruebo que tampoco puedo, ergo alguien ha tocado el router de mi amigo, y esta vez no he sido yo. Bueno, pues da la casualidad de que antes de reiniciar, miré el indicador de batería del portátil en Ubuntu. Y luego lo miré en Windows. Y aquí están los resultados, tenéis que fiaros de mi, porque no he hecho capturas:

  • Ubuntu. Batería restante 70% = 2 horas y 30 minutos.
  • Windows. Batería restante 66% = 1 hora y 6 minutos.

Alguien miente, y esta vez no voy a desconfiar de Ubuntu.  En fin, una prueba más de quién es más eficiente.

Ah, y feliz año 2007