Sogecable acaba de publicar una nota de prensa en la que informa de que Canal+ emitirá en Alta Definición a partir de 2008, tras un periodo de pruebas que comenzará en enero. Lo hará usando el nuevo decodificador iPlus, que cuesta al abonado unos 300 euros. Este anuncio me ha hecho pensar en las características de las nuevas formas de ver televisión: iPlus, imagenio, y otros...

Vídeo bajo demanda

El modelo de televisión en el que el espectador elige en el momento de ver la televisión entre un abanico (más o menos amplio) de ofertas está desfasado. Si yo me siento a ver la televisión, ha de ser porque yo lo decida, y no porque lo decida otra persona. La elaboración de las parrillas es una labor compleja, pero que no puede satisfacer a todos, ya que cada uno tiene un momento al día para dedicar a la televisión en el que le gusta ver un determinado tipo de programas. Hasta ahora, la solución de las 'nuevas formas de televisión' no cambiaba el modelo de televisión: en un sitio se decide qué se emite, y en otro sitio sólo se puede recibir. La apuesta de las plataformas de cable y satélite ha sido ofrecer un abanico tan amplio que todo el mundo encuentre lo que le gusta en cada momento: canales temáticos, multidifusiones, etc.

El nuevo paradigma se basa en sustituir ese abanico tan amplio por algún mecanismo que permita al usuario decidir qué quiere ver en cada momento. Y la tecnología debe hacer posible ese nuevo estilo de transmitir televisión. En esto juegan los mismos protagonistas de siempre, pero ahora apuestan de verdad por un cambio de modelo en algún sentido.

iPlus

El hecho de que Digital+ sea una plataforma vía satélite le dio ventajas en un principio: mucha oferta de canales, alta calidad de imagen. Pero esto se ha convertido en su propio talón de aquiles: la comunicación con un satélite es en un solo sentido, ya que intentar afrontar la comunicación en ambos sentidos sería costosísimo. Los equipos de los usuarios son sólo receptores, y reciben la información de todos los canales durante todo el tiempo. Con eso hay que apañarse, y no se puede establecer de forma fácil un verdadero sistema de vídeo bajo demanda. La solución del iPlus es la única posible: en lugar de almacenar la información "en el satélite" para cuando el usuario la pida, el receptor almacenará toda la información que pueda del satélite, por si éste la pide. Es decir, los contenidos que sean susceptibles de ser solicitados bajo demanda deberán almacenarse en el reproductor. De ahí que el iPlus sea un decodificador con disco duro (aunque a mí 160 GB me parecen pocos). El iPlus no es nada más que un decodificador de televisión digital (de alta y baja definición) capaz de almacenar. No tiene más miga que esa. El gran problema para Digital+ es que este sistema sigue siendo caro: si regala el decodificador a los abonados, puede salirle por un pico; pero es que si no lo regala o sólo subvenciona una parte, y hace que los usuarios paguen 300 euros por el iPlus está desincentivando la adopción del sistema. ¿Cómo combatir esto? Ya que son los únicos con derechos para emitir Canal+, prometen Canal+ en Alta Definición

Imagenio

La apuesta de Telefónica con Imagenio parece ser la contraria. Aprovechando que tiene una infraestructura envidiable, quiere sacarle el máximo jugo posible. Empezó por ofrecer un servicio básico de televisión, pero en Octubre hizo pública una nota de prensa en la que se intuyen sus próximas actuaciones en este campo. En ella se explican los nuevos servicios Past TV, Shift TV y Rewind Tv. Lo que hace Telefónica es aprovechar que ellos sí tienen un canal de retorno para comunicarse fácilmente con el espectador: la línea telefónica. Y además, hace de su defecto virtud. Como transmitir continuamente toda la información de vídeo por si acaso el espectador quisiera verla saturaría sobremanera sus líneas, lo que hace es almacenar la información en las propias instalaciones de Telefónica. ¡Incluso la de las cadenas generalistas! Así, el usuario puede acceder a la programación ya emitida de las cadenas sin tener que usar un disco duro. Pero es que además, ofrece a los usuarios la posibilidad de grabar hasta 100 horas de programación para visionarlas en otro momento. No me queda claro si lo hará con un sistema de almacenamiento en el reproductor, o con una cuota de espacio en instalaciones de telefónica. Esta última opción, aunque podría ser más compleja de gestionar, permitiría unas características de escalabilidad realmente impresionantes: si decidieran ampliar la cuota de los usuarios, podrían ampliar la capacidad de sus instalaciones sin que cada abonado tenga que cambiar su receptor o afrontar el coste económico del mismo. Además de aprovechar que varios usuarios decidan 'grabar' el mismo programa, y ahorrarse unos cuantos Megabytes almacenando la información una sola vez.

Internet

Internet se perfila como la forma de unir ambas tendencias: almacenar en casa del usuario y almacenar en remoto. Pero con una ventaja añadida: almacenaje distribuido y redundante. El gran problema de la red deriva de su carácter más anárquico y no controlado: se precisan mayores conocimientos por parte de los usuarios, a falta de un buen servicio o interfaz que consiga simplificar esta tarea.