Esa idea de la selva como el “pulmón del planeta” es preciosa. Lo malo es que es mentira cochina. Como solemos hacer en la serie, razonemos juntos para descubrir por qué se trata de algo absurdo.

En un estupendo artículo sobre La Selva Amazónica, en el Tamiz.

Desde luego, qué bonita es la verdad.