Últimamente salen cada vez más medios informativos a la palestra. Esto es algo de lo que tenemos que alegrarnos, porque cuanta más información haya disponible, mejor para todos. Este es un ejemplo en los que la competencia entre distintas opciones redunda en un beneficio para el lector. Ya quedan lejos los días en los que sólo se podía acceder a lo que un reducido grupo de gente consideraba noticiable. Ahora hay cada vez más visiones de una misma realidad, con herramientas cada vez mejores para poder seguir informado, y es posible filtrar la información en función de sus fuentes, su relevancia, o la opinión de terceros.
Esta semana nació soitu.es un nuevo periódico digital, que se caracteriza por ese típico y tópico buenrrollismo que impregna todo lo que va dirigido a un público joven. Eso, junto con los feeds incompletos, es lo malo, lo bueno es que además de incorporar la posibilidad de comentar las noticias, algo que ya es tradición incluso en los medios más distantes de la sociedad digital, soitu.es incorpora los comentarios al propio cuerpo de la noticia, reservándoles un lugar destacado. Siendo un periódico que se nutre principalmente de contenido de agencias, esta posibilidad de incorporar contenidos aportados por los usuarios para complementar la noticia es sin duda una Buena Cosa. Pero no sólo de comentarios vive el periódico, sino que propone participar a los propios usuarios y remunerar las historias/noticias que escriban para el periódico. 20 euros si llega a portada, 10 si llega a una portada temática. Esta iniciativa pretende aprovechar lo que se ha dado en llamar periodismo ciudadano, algo que en mi opinión es un gran acierto. La pequeña pega es que promoción de una noticia de usuario hasta portada no es automática ni mediante un sistema al estilo menéame, sino que es valorado por los propios trabajadores del diario. Esto en parte debería garantizar que la noticia tiene calidad, pero también supone un filtro que si los redactores no están pegados al ’sentir’ de los lectores se puede volver contra ellos. Quizá lo ideal fuera implementar un sistema mixto, en el que se tenga en cuenta tanto la opinión de los profesionales como el interés que suscita entre los lectores.

