¿Qué sucede si te dedicas a hablar en contra de la censura en internet, en contra del canon, y en contra de toda la desinformación que se promueve desde el sistema? Que tu cargo vitalicio de fiscal puede dejar de serlo. Con algo de mala suerte, quizá no te renuevan y ves cómo te echan de tu empleo por defender los derechos de todos. Viva la libertad de expresión.