Derechos fundamentales
Copio aquí un comentario que me ha salido bastante amplio en el blog de un amigo, que defendía (obviamente) la postura contraria a la firma del manifiesto:
Desde el ***SESGADÍSIMO*** Ministerio de Cultura se están haciendo cosas muy mal, entre ellas, proponer una disposición sobre un tema que levanta tantísimas reacciones en una MacroLey-Contenedor. Sin Debate. Y recibiendo a los que dicen ser representantes de la parte internauta ***A POSTERIORI*** y durante 30 minutos porque, ojo, ***LA MINISTRA TENÍA UNA INAUGURACIÓN***. Que digo yo que si no puede atender a los internautas, los podía haber convocado otro día. Claro que la noticia corrió ayer, y se ha visto obligada a abordarla hoy.
Mírate cualquier caso de ponografía infantil, en el que no sólo se cierran webs o se intervienen las comunicaciones de ciudadanos, o vete al caso Gürtel y piensa en si las comunicaciones se intervienen ANTES o DESPUÉS de que lo diga un juez. La policía necesita una ORDEN JUDICIAL para ello. Independientemente de que se me impute o no, de que se me juzgue o no. Un juez ha de valorar si es sensato intervenir las comunicaciones de una persona. No estoy diciendo cuál debe ser el resultado de la valoración, sino que al menos esa valoración debe hacerla un juez y no una de las partes.
Los internautas (salvo algunos borregos) no están pidiendo el gratis total, con el que se puede estar o no de acuerdo. Eso es otro debate. Igual que la distinción entre precio y valor, que tan poquita gente hace. Eso es algo totalmente independiente de que se esté pretendiendo, por medio de una comisión ministerial elegida a saber por quién, INTERVENIR, SUSPENDER o BLOQUEAR las comunicaciones de los ciudadanos sin que ningún juez haya dicho ni pío.
No he firmado el manifiesto, pero desde luego tengo muy clara la opinión sobre lo que está haciendo mal el Ministerio de Cultura – Gobierno de España. Precisamente en la Ley de Economía Sostenible se habla de cambiar el modelo productivo desde una economía basada en la construcción a otra basada en elementos más productivos, innovadores, etc. Desde luego que habrá gente que tenga que seguir comprando y construyendo casas, pero lo que no tiene sentido es querer mantener ese negocio a los niveles que ha estado durante tanto tiempo, porque simplemente es insostenible. Ahora sustituye ladrillo por disco físico, y dime tú a mí, si tiene sentido que cuando una gran parte de la sociedad escucha música en dispositivos como teléfonos móviles, ipods, mp3s o en streaming por pc, tiene sentido ***querer mantener el nivel de negocio de ventas de cds al mismo nivel que hace 10 años***.
Ese negocio se ha acabado, o está en ello. Y aunque haya mucha gente que todavía escuche música en CD (los hay que incluso han vuelto al vinilo, y gente que copia sus cds a cassettes para ir en coche), es un modelo obsoleto. Evidentemente los artistas deben cobrar por su trabajo, y hay que buscar una forma de que lo hagan. Yo hago fotos, yo cobro por ellas. Tú cantas, y cobras por ello. Y una discográfica vende discos y cobra por ello. Si la gente no compra discos, el problema es de quien vende discos, no de quien los canta. No es el artista el que está perdiendo, sino el intermediario, cuyo negocio basado en vender copias carece de sentido cuando hacer copias es tan barato.
Por otro lado, se puede discutir qué ocurre en el cine, qué ocurre con los compositores, qué ocurre con otros medios, y ya digo que habrá que buscar la forma de que todos los trabajadores cobren por su trabajo, pero no te equivoques: a mi nadie me puede decir que no haga pan en casa, por mucho que de extenderse la costumbre, los panaderos se queden sin trabajo.

Querido amigo mío, estoy absolutamente de acuerdo con lo que me dices. Es más, creo que no has entendido del todo lo que quiero decir en mi publicación. El símil de la pornografía infantil, exageradísimo por supuesto, lo utilizo para poner a las claras que la consistencia jurídica de “los derechos fundamentales” en este caso de la piratería, se cae por su propio peso. Y yo no digo que no sería mejor que lo dictara un juez, sólo alego que existen otros procedimientos administrativos para bloquear otro tipo de negocios fraudulentos, tales como los que he indicado (adulteración de alcohol en pubs, incumplimiento de los niveles de sonoridad o de las medidas de seguridad o de las barreras arquitectónicas…) sin necesidad de que intervenga un juez y, según mi criterio, de manera también acertada.
Tenemos la infinita manía de judicializar todo y, desde mi punto de vista, y existiendo como existe la vía administrativa (que es también muy garantista) y existiendo además siempre la vía del recurso judicial, no me parecería descabellado que esta acción se llevara a cabo a través de un proceso administrativo.
En cualquier caso, y yo creo que es lo más importante, está más que claro que es necesario llenar el vacío legal existente, de una forma consensuada y que, desde luego, no abogue por eso que dice el manifiesto de la “democratización de la Cultura” que a mí, personalmente, me suena a “gratis total”.
Un beso, guapo.